Hoy podemos ver en http://www.talleresdearte.com/wordpress2/?p=1355 un primer paso en Murcia para llegar al concepto de “nueva artesanía”
En los anteriores posts hemos hecho un seguimiento de lo que aconteció durante los premios, con un seguimiento en directo de la ceremonia a través de Facebook (http://www.facebook.com/#/pages/Noviembre-Estudio-Servicios-de-diseno-y-decoracion/84961233481?ref=ts)
Hoy toca hacer balance: con sabor agridulce. Si, si, agridulce, simplemente porque se premia la artesanía y el diseñador, mientras, queda “descolgado”. A mi el ego ni me va ni me viene, duermo igual de bien que antes, pero no encuentro sentido a ser el único diseñador presente en la sala -con permiso del equipo del estudio, claro-. Es curioso, pero me siento responsable. Ahora, que ya han pasado los días en los que nadie entendía porqué la pieza y el artesano estaban en primer plano, mientras el diseñador aparecía sutilmente. Ahora que nadie pregunta y la noticia es pasado. Ahora, toca trabajar.
En un primer momento no supe qué hacer, aparecer, reivindicar, actuar…Sinceramente, no se me nombra demasiado por una simple cuestión: soy el primero. Y si no lo soy, me da igual, soy el primero que quiere cambiar esto y hoy, ahora, tengo cierta autoridad sobre el tema y a lo mejor se me escucha. No me siento diseñador, me siento artesano, disfrutar trabajando con nuestras manos está en el manifiesto de Noviembre Estudio. Claro, en esto no somos los primeros, sólo una minoría dentro de otra minoría. En un mundo aparentemente estético, a momentos superficial y casi siempre cómicamente competitivo. Yo me río, no podemos actuar localmente sin pesar globalmente, hay modelos que funcionan y debemos incorporarlos a nuestros patrones y metodologías de trabajo.
El diseñador debe ser humilde, no sé en qué parte de la historia nos hemos creído artistas, somos los fontaneros, mecánicos, canteros o carpinteros de la historia, es decir, somos un oficio más. Cuidado al leer esto, algún diseñador se habrá caído de la silla! Si, todo el glamour no está en tooodo lo que hacemos, sino en cómo lo hacemos. ¿Cuál es la frontera entre diseño y artesanía? ¿qué hace el diseñador? ¿para qué sirve el diseño? Son preguntas a las que mucha gente no puede responder, por el mal uso de la palabra diseño. Ven una cosa rara y dicen: es que es de diseño…en ese momento soy yo el que se cae de la silla o pongo cara de póker.
Veo una nueva asociación en Murcia -enhorabuena, que bien ha sentado el reconocimiento al apoyo de la artesanía y a los artesanos locales- yo creo que en Madrid o Galicia pueden querer hacerse una foto con nosotros, pero…¿querrán pasar al siguiente nivel? La cosa no está para fotos ni paripés.
El apoyo institucional es muy importante, pero lo más importante es abrir las puertas del taller, hoy la responsabilidad del artesano aumenta, no solamente hay que mantener un oficio, hay que superarlo, dar esta función como algo hecho y avanzar. Con o sin diseño, pero si hemos entendido la parte de “la unión hace la fuerza”. Debemos reconocer lo bueno que hay en la unión multidisciplinar, la colaboración lateral entre oficios y la importancia de la creatividad. No sólo conseguiremos mejores productos, los haremos más competitivos.
Seguimos en ello.
Vicente Porres